El bifluoruro de amonio se presenta generalmente como cristales transparentes, blancos o incoloros, en forma de escamas. En la producción de vidrio, se utiliza principalmente como agente de grabado; ajustando su concentración y tiempo de reacción, se pueden grabar patrones de diferentes profundidades.
En el proceso de esmerilado del vidrio, el bifluoruro de amonio reacciona químicamente con los silicatos de la superficie del vidrio, creando un fino efecto esmerilado.